Desde las oficinas de AA&C en Chile, una reflexión sobre cómo la implementación de una ley inspirada en la Sarbanes-Oxley podría transformar el control interno, reducir el fraude y fortalecer el gobierno corporativo.
Introducción
En un entorno empresarial global donde la confianza se ha vuelto un activo estratégico, la transparencia financiera y la integridad operativa ya no son negociables. A más de 20 años de su promulgación, la Ley Sarbanes-Oxley (SOX) se ha consolidado como un estándar robusto para fortalecer los controles internos, la responsabilidad ejecutiva y la calidad del reporte financiero en Estados Unidos.
Sin embargo, en países como Chile, la ausencia de una normativa similar deja espacios críticos en el control del fraude, la independencia de auditoría y la rendición de cuentas al más alto nivel. Esta laguna normativa no solo debilita la confianza de los inversionistas, sino que limita el desarrollo maduro de una cultura de control y ética empresarial.
Más allá del cumplimiento: una ley para la madurez organizacional
SOX no es solo una ley técnica. Es una arquitectura de integridad que obliga a los líderes empresariales a certificar personalmente la veracidad de los estados financieros (Sección 302), a evaluar rigurosamente la efectividad de los controles internos (Sección 404) y a asumir consecuencias penales por falsedad en la información (Sección 906).
La implementación de esta ley ha significado en EE. UU. una reducción significativa en los casos de fraude financiero, una mejora en la calidad de las auditorías internas y un fortalecimiento estructural del gobierno corporativo. Todo esto con base en marcos como COSO ERM 2017, que promueven la gestión de riesgos integrada con la estrategia.
Chile: una oportunidad normativa y cultural
En Chile, muchas empresas aún enfrentan desafíos en sus estructuras de control: auditorías internas subordinadas, reportes financieros sin validación de control interno, y una débil cultura de gestión de riesgos.
La experiencia de LATAM, como empresa listada en la Bolsa de Nueva York y, por tanto, sujeta a SOX, demuestra que es posible adoptar estándares más exigentes incluso en contextos locales. La reincorporación de LATAM al NYSE en 2024 no solo fue un hito financiero, sino un testimonio de compromiso con la transparencia y la gobernanza.
Imaginemos una “Ley SOX Chile”
Una ley inspirada en SOX podría incorporar elementos esenciales como:
- Certificación ejecutiva de los estados financieros.
- Evaluación anual y auditoría externa de los controles internos.
- Penalización efectiva para el ocultamiento de información relevante.
- Creación de un Consejo de Supervisión Contable, similar al PCAOB.
- Protección legal a los denunciantes de irregularidades.
Más allá del marco legal, un cambio cultural
Adoptar una ley tipo SOX en Chile implicaría también una profunda transformación cultural:
- Pasar del cumplimiento reactivo al control proactivo.
- Integrar la función de auditoría interna al plano estratégico.
- Profesionalizar los comités de auditoría y fortalecer su independencia.
- Adoptar marcos de referencia como COSO y COBIT no como obligación, sino como estándares de gestión y madurez.
Conclusión: hacia una nueva gobernanza empresarial en Chile
Chile tiene una oportunidad única para evolucionar hacia un modelo de gobernanza más robusto, ético y sostenible. Una “SOX chilena” no es solo un anhelo normativo; es una palanca de transformación para crear empresas más confiables, con controles internos maduros, menos expuestas al fraude y con gobiernos corporativos que estén verdaderamente a la altura de los desafíos del siglo XXI.
Sobre el autor:
Roberto Castro Carreño
Socio – AA&C Group.
Firm member of IAPA International | International Board Member | Member of Audit Committee | MBA | MDGT |